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ROLLER DERBY: feminidad que intimida.

Barcelona-Roller-Derby

Patinando a grandes velocidades, la estrategia, la rudeza y la belleza se conjugan en este deporte que cada vez tiene más practicantes y seguidores en la Barcelona de la crisis. Dulce resabio apocalíptico…

Slava Satana (666) es grácil y de músculos firmes. Algunas noches previas a las competiciones, ella no solo tiene que calentar su cuerpo para la dura jornada que le espera sino, además, pasar unos cuantos minutos frente al espejo, en un perturbador ritual de guerra que no solo intimida sino que además seduce; a pesar de las protestas de algunas de ellas al respecto, que perciben resquicios de machismo en quienes tienen tiempo para sentirse extrañamente atraídos por su aspecto.

En un día normal, ellas caminan por las calles de Barcelona con sus nombres de pila, María, Clara o Gema, algunas con tatuajes insinuándose en sus torsos o con pendientes de grandes agujeros acompañados de un pirsin. Otras, simplemente, llevan atuendos más habituales, pero cuando se trata de participar en competiciones de roller derby, adquieren nombres de guerra como Sadie Fist, Gata Cegata o Sweet Agony, cargados de ironía y, muchas veces, con alusiones violentas o sexuales.

Ellas son practicantes de este rudo deporte que evoca escenas que hasta el día de hoy parecen futuristas (el roller derby se remonta a los años cuarenta en Estados Unidos, pero es en los años setenta que adquiere esa mezcla de espíritu apocalíptico, punk y disco, que aún no se agota como símbolo transgresor). Una vez ataviadas, vale decir que este grupo de chicas parece sacado de una película a mitad de camino entre la mítica Mad Max y la reactualizada Tron Legacy. Llevan casi 2 años practicando este deporte en Barcelona, y afirman ser las primeras, luego de que apareciera un anuncio en Internet a fines de 2010, donde una tal Diana, ahora desaparecida de la escena, convocaba a chicas con quienes practicar.

El deporte en sí mismo guarda muchas semejanzas con el fútbol americano, donde el objetivo es que un jugador logre transportar la pelota hacia territorio enemigo, sorteando los embistes del equipo contrario. Sin embargo, una de las tantas diferencias del roller derby con este deporte empieza con el ritual estético, pues mientras las vestimentas y demás parafernalia del fútbol americano pretenden intimidar al enemigo resaltando la masculinidad, en el roller derby se ejecuta una interesante vuelta de tuerca, pues se busca intimidar no acentuando la ‘hombría’ sino la ‘feminidad’ mediante prendas, peinados y maquillajes afines al imaginario que se asocia con la construcción cultural que en occidente se entiende como femenino. He ahí la perturbación.

Los leggins, medias de rejillas, shorts ajustados, minifaldas y tops no difieren mucho del vestuario que se podría encontrar en un bar rockabilly o pin-up en horarios nocturnos. Sin embargo, preguntarles por ello puede causar cierta incomodidad en algunas. “En cualquier lugar donde pongas mujeres hay una carga sexual, porque así es esta sociedad. Vamos con medias para estar más cómodas. Los jugadores de waterpolo llevan calzoncillos nomás y nadie les pregunta si hay carga sexual. El tema de si es sexual o no me parece un poco lo fácil. Que sea lo primero que te preguntes está un poco fuera de lugar. Si yo entrevistara a un ciclista no le preguntaría por qué te depilas las piernas si eres un tío. Hay cosas que son así porque son así, y que no tienen más lecturas”, dice Mia, haciendo honor a su nombre de guerra, Violent Femme 24/7. Por su parte, Maggie Love (Alba), es más conciliadora: “Queremos que esto se tome como un deporte, pero no dejamos de ser chicas y femeninas… pero nada más”.

No pocas veces su aspecto ha generado controversia, pues ellas mismas cuentan que, a veces, el público solo está pendiente del momento en que van a empezar “los golpes y el show”, sin percatarse de lo deportivo. “¿Cuándo os vais a desnudar?”, les han llegado a comentar quienes, por unos pocos euros, pueden asistir a sus encuentros que, más que negocio lucrativo, funcionan como uno de los tantos rituales que permiten escapar, aunque sea momentáneamente, de los duros tiempos que corren en Europa en general (tanto desde las graderías como desde las pistas).

Grandes referentes de este deporte, como la californiana Bonnie D. Stroir (D. Stroir  por “destroyer” en inglés; “destructora” en castellano) y la londinense Kamikaze Kitten, son cultoras de esta arraigada estética, algo que aún influye en todas las aspirantes y profesionales del roller derby, donde el Team U.S.A. es algo así como el Barça para el fútbol. Violent Femme 24/7 afirma que el roller derby cada vez se pone más serio, y que, inclusive, los nombres de guerra se están volviendo obsoletos, sobre todo en los niveles más altos. “Esa parte teatralizada gusta, pero cansa que siempre pregunten por ello. Lo que cuenta en la pista es tu habilidad patinando, pero si una quiere ponerse pantalón de chándal, no pasa nada”. Lo que sí está claro, explican, es que se debe ser guerrera para gustar de este deporte, y que por eso hay una mística compartida entre ellas, más allá de la estética femenina-agresiva que llevan sobre la pista.

Es con esta atmósfera, por un lado deportiva, y a la vez muy estética, que empiezan a girar en una pista de patinaje ovalada cada vez que inician un juego. A simple vista, puede parecer que solo hay una marea de empujones y de obstrucciones, pero en realidad hay mucho de inteligencia, estrategia y técnica. Las lesiones ocurren como en cualquier otro deporte de contacto, y por ello hay que saber esquivar o, en muchos casos, caer haciendo buen uso de rodilleras, coderas, muñequeras, cascos y protectores dentales (como en el boxeo).

La técnica de cada participante, la mayoría de veces, está en función de su físico: las más menudas juegan con su agilidad y el equilibrio de sus oponentes; las más robustas, imponiendo su fuerza para desestabilizar o proteger. Como espectador es común percibir que el ‘mal rollo’ que entre hombres supone el uso de la agresividad (así sea por una cuestión estrictamente deportiva) no es algo imperante en ellas.

Sus frías sonrisas mientras ejecutan violentos movimientos causan perplejidad. Y ellas que en ese momento son muy ajenas, presumiblemente, a las lecturas que puedan generarse, se baten midiendo fuerzas, habilidades y buscando ganar; ser las mejores. Definitivamente, el roller derby tiene espíritu deportivo, pero, ya sea por prejuicios del público o la misma esencia de esta disciplina, también contiene aquella dosis de espectacularidad que muchos deportes han ido perdiendo en su mal entendida evolución a la ‘profesionalidad’. Felizmente, eso aún no sucede con el roller derby, y por ello es una experiencia que bien vale la pena disfrutar. Y con la dosis de agresividad y espectacularidad necesaria para hacer contrapeso a las malas noticias que, como heraldos de la muerte, recorren el espectro mediático europeo.

Texto: Francisco Estrada C.

Fotos: Andy Ríos J.

080 BACKSTAGE.

Fotografías realizadas en el backstage del “080 Barcelona Fashion” 2010.

AKHBAR.

                                                                                                                                                                                                                                                                                                   

[FE]

Primavera indiferente, fría estancia de piedra en ebullición.

Compás  profundo, voz hipnótica. Incomprensible.

[TEMOR]

Impávidas voces sostienen las creencias, todas ellas una.

Todas ellas distintas. Una sola raíz.

[CREER]

Miedo las rodea, voces de furia e ignorancia las alimentan.

Lo posible asoma a la esquina. Amenaza.

[ESPERAR]

Incitados todos los rebaños, atraviesan el umbral.

Ciegos. No volverán atrás.

[FINAL]

La obra ‘Akhbar’, compuesta por 9 imágenes, nace de mis viajes a Oriente Medio. Tras visitar en período del Ramadán países como Líbano, Siria, Jordania y Palestina, decido crear ésta serie.

Durante los viajes, varias veces al día, escucho una especie de canto. A pesar de no entender lo que dice, me resulta hipnotizante. Es la llamada a la oración. Cuando suena, el tiempo parece detenerse. El sonido fluye y la mayor parte de la población, musulmana, camina en dirección a las mezquitas. Movidos por la fe y las costumbres, responden a la voz de Allah Akhbar, el llamado que les indica que es el momento de orar.

En Siria, Jordania, Líbano y Palestina la llamada a la oración suena –resuena- por todas partes. Despierta mi curiosidad. ¿De dónde proceden esas voces? –me pregunto. Parecen venir del cielo.  Miro hacia arriba y descubro su origen: altavoces presentes en los minaretes de las mezquitas amplifican y difunden la voz del imán. “Akhbar” me atrapa. Observo con atención todos los detalles de los altos minaretes convertidos en iconos. La media luna siempre corona la punta. Decido entonces capturar en imágenes las diferentes formas, ilustraciones y elementos de estas torres.

La obra surge de la curiosidad. Habitualmente, las personas caminan observando aquello que encuentran a la altura de los ojos. Esta obra sube la mirada, utiliza otro ángulo, y se fija en las alturas. ‘Akhbar’ recoge las similitudes y diferencias entre estos minaretes y las torres que guían otras religiones. Cada minarete fotografiado cuenta la historia de un país, una ciudad, una mezquita y las personas que acuden a orar en ella.

Andy Ríos.

PALM SUNDAY: Jerusalem.

Imágenes del Domingo de Ramos. Ciudad de Jerusalén.

LARGA VIDA AL REY.

Corría el año 2009… o tal vez era el 2000. Sucedió en Barranco, el distrito bohemio por excelencia de Lima, Perú. Era febrero, lo sé porque eran días de carnaval y hacía calor.La sensación que guardo en la memoria es que era un viernes…. pero a lo mejor era un lunes… Da igual, cuando te diviertes cualquier día puede tener sabor a viernes.

No recuerdo de donde venía, pero terminé encontrándome con Tito, y no sé cómo aparecieron El Cirtis y El Huesi. Todos amigos de la infancia.Entramos en casa de Paola, la hermana mayor de Tito. No sé qué hacíamos ahí, pero creo recordar que en ese entonces Tito trabajaba para ella, quien llevaba (y aún lo hace) una productora de audiovisuales. En el salón nos topamos con aproximadamente unos 30 trajes de Elvis traídos desde Miami, con accesorios y todo lo necesario para convertirse en rey por una noche. Seguro que mía no fue la ocurrencia, pero alguno de nosotros pensó que sería buena idea convertirse en reyes y salir a dar una vuelta por Barranco.  Yo, como cada día en ese entonces, llevaba una cámara al hombro y carretes en los bolsillos.

Yo no me disfracé. Así que de esa casa salió un trío de reyes y yo. Nunca me gustó disfrazarme, no sé bien por qué. Supongo que es por timidez. Mi excusa fue “yo no me disfrazo, yo soy el fotógrafo”. A fin de cuentas es la cámara la barrera que disfraza mi timidez.

Salimos de ahí disparando. Click click click. Aprovechamos los últimos grados kelvin del atardecer y seguimos paseando cuando el cielo era ya todo negro… sin estrellas… bien limeño. En el camino, de bajada, nos detuvimos en una bodega a comer y beber algo (teníamos hambre, la boca seca y mucha sed). También nos detuvimos en algún jardín dotado de reflectores que nos sirvieron como fuente de luz para algunas de las fotos, y en alguna esquina alumbrada por una farola. Estuvimos unas horas deambulando por Barranco. La gente nos miraba, la gente se divertía, nosotros nos divertíamos. Una pareja bastante mayor se nos acerco en algún punto de nuestro recorrido y preguntó: “¿Dónde van a actuar?”.

En Perú, en época de carnaval, todos juegan, quieran o no. Se suelen arrojar globos de agua a los transeúntes. Uno de los reyes fue víctima de un proyectil de H2O lanzado desde una ventana. El rey, al ver desde qué ventana había sido lanzado el globo decidió cobrar  venganza y de una certera pedrada rompió el cristal. Sin carrozas ni caballos, sus majestades por una noche, antes de sufrir la represalia por parte del vulgo, huyeron a toda prisa.

Pasaron las horas y llegó el momento de irse a casa, pero antes fuimos a devolver los trajes que habían sido tomados “prestados sin permiso”.

Pocos son los recuerdos que guardo de aquella época, un tanto confusa, de mi vida. La memoria me falla mucho, pero la fotografía siempre ayudó. Ahora, al tener casi todos mis negativos conmigo después de siete años y verlos a través de la mesa de luz, lupa en mano… recobro recuerdos y sensaciones dadas por perdidas…

Esos negativos rayados por el tiempo, como la mismísima memoria,  me devolvieron aquel buen rato pasado con mis amigos de la infancia que, como tantos otros momentos, permanecen incrustados en nuestra particular memoria colectiva.

Fin.

Película Kodak Supra 800 asa. Escáner Plustek OpticFilm 7200.

BARCELONA 29-M: Huelga General.

Imágenes de la Huelga General llevada  a cabo el 29 de Marzo de 2012 en la ciudad de Barcelona, España.

Texto: Francisco Estrada C.

Toma tu lego.

El Paraíso sí existe y se llama Barcelona: los hijos adultos pueden pasear a sus padres en sillas de ruedas por una Gran Vía de les Corts Catalans primaveralmente soleada; y los padres jóvenes hacen lo mismo con sus pequeños hijos en cochecitos. No es domingo sino jueves al mediodía. Ese pedazo de humanidad generalmente relegado a un día de la semana, ese pedazo de cariño contenido, de sonrisas amorosas y semblantes de paz embellecieron aun más las calles de aquel feriado forzado llamado huelga general el 29 de marzo pasado.

En la televisión, los noticieros daban cuenta de cómo los escolares de la costa norte española asumían la huelga: veraneando en la playa. Uno de ellos, echado sobre la arena y con bañador, gritó a las cámaras “que viva la huelga”. De vuelta a la realidad, caminar por las calles y avenidas despejadas de Barcelona permitía, además, apreciar mejor una ciudad que, atestada de gente, a veces pasa desapercibida para sus habitantes. Como si se tratara de una película de ciencia ficción, una plaga parecía haber acabado con tres cuartas partes de la población.

Pocas veces he visto la ciudad tan esplendorosa y, a la vez, con un contradictorio aire apocalíptico producto de las circunstancias (el desplazamiento policial con uniformes inspirados en la Guerra de las Galaxias siempre es anuncio de problemas). No era un Sant Jordi o la celebración de un campeonato del Barça sino el miedo a salir a trabajar o las convicciones de apoyar una huelga lo que hizo cerrar a cerca de la mitad de los negocios en Barcelona.

Sin embargo, esta aparente paz era una de las caras de una misma moneda: en los lugares de encuentro de los huelguistas lejos del centro de Barcelona, los enfrentamientos ya se estaban gestando mientras avanzaban hacia plaza Catalunya. Fuego había y también piedras, bolillos, balas de goma, manotazos y aquel juego de perseguir y ser perseguido que tanto parece excitar a ambos bandos enfrentados. Y si se trata de encontrar actitudes reprobables, según el punto de vista de cada quién, éstas podían encontrarse tanto en los manifestantes como en las autoridades (el autor de las fotos de esta nota fue agredido no por un policía sino por un ‘indignado’ que, en actitud dictatorial, decidió que no se podían tomar fotos).

Hacia las seis de la tarde, los grupos de huelguistas (contados en decenas de miles) ya habían tomado el centro de Barcelona. Y en un reducido espacio, empezó una batalla campal cerca del Corte Inglés, por el lado de plaza Urquinaona, la cual fue debidamente documentada por los medios. Algunos buscaron desligitimar a los más revoltosos quitándoles el pedigrí catalán (“su acento era del País Vasco”) mientras los medios de prensa tuvieron la oportunidad de hacer imágenes más impactantes acorde a las exigencias del periodismo moderno, pues el consumidor medio habitual de hoy en día necesita emociones fuertes. En el New York Times apareció un fotón por su belleza que, para los periodistas, fue solo eso: “qué buena foto, won”. Aunque para los miles de lectores al otro lado del charco fue lo que condicionó la información sobre una huelga en su mayor parte pacífica, aunque con aislados actos violentos. Más cercanamente, el autor de estas imágenes publicó una foto en su Facebook y alguien comentó basándose en ella “qué mal están las cosas por allá (en España)”.

Unos días antes, una publicista me dijo orgullosa que prefería mentir descaradamente como en la publicidad y no solapadamente como en el periodismo. Luego, el mismo día de la manifestación muchos me dijeron que estas imágenes registradas por los periodistas eran manipuladoras. Yo discrepo. Discrepo con la señorita publicista porque en el periodismo está prohibido mentir (y por si esa persona nunca se enteró, en la publicidad también). Otra cosa es que existan policías que asalten bancos, pero de que está prohibido que ellos los asalten, está prohibido. Y sobre la manipulación, pues que hace falta educación básica sobre la comunicación, porque así como no podemos captar la esencia de las cosas mencionando un objeto, menos se puede esperar aun de un texto o de una foto.

Por ello, sobre la huelga, lo que más me hizo reflexionar fue que, luego de tantos años de periodismo, urge tomar actitudes críticas hacia la información enseñadas en las escuelas. Estas actitudes deben venir de las personas y no aspirar a que los medios, con limitaciones congénitas así sean lo más veraces posibles, hagan el trabajo cognitivo que un cerebro supuestamente maduro debe estar en condiciones de hacer: cotejar, interrogar y reflexionar. Nosotros, los periodistas de todos los medios y blogs en general, solo te podemos ofrecer las piezas del lego. Tú, lector o espectador, estás para armar las piezas y comprar algunos complementos. No nos culpes de tu simpleza, por favor.

Francisco Estrada.

HEBRON: CONVIVIENDO CON EL ENEMIGO.

El texto y algunas de estas fotografías fueron publicadas en la revista peruana “Somos” nº 1295  el 01 octubre de 2011.

HEBRON, PALESTINA.

Conviviendo con el enemigo.

En 1968 un grupo de civiles israelís entró en un hotel ubicado en el centro de Hebrón, Palestina, y pidieron una habitación por 48 horas. Pasaron los dos días y tomaron una decisión: que no se irían. Al poco tiempo ese acto contaba con el apoyo del gobierno israelí, a pesar de violar su propia política oficial. El ejército les dio armas y les enseñaron a usarlas. Así empezó el enfrentamiento entre árabes e israelíes en la ciudad de Hebrón.

Después de más de 40 años y trágicos sucesos para ambas comunidades (el asesinato en una mezquita de 29 musulmanes llevada a cabo por el colono judío Baruch Goldstein en 1994, toques de queda –solo para palestinos- de semanas de duración, asesinato de colonos judíos, numerosos ataques a soldados israelíes, etc.), Hebrón es la única ciudad palestina que tiene en el centro de la ciudad una colonia judía. Los asentamientos de los colonos están concentrados dentro y alrededor  del casco antiguo, lo que provoca que la atmósfera en Hebrón sea tensa, por lo menos para un extranjero. Los palestinos ya están acostumbrados a vivir con ello.

La ciudad está fragmentada en dos zonas denominadas H1 y H2. La autoridad palestina tiene control, únicamente, sobre unos 30 km2 de la primera, mientras que H2 está totalmente bajo control israelí. A pesar de vivir sólo 500 judíos entre 30000 palestinos, en el centro de la ciudad, son éstos últimos los que tienen seriamente restringidos sus movimientos. ¿La realidad que se puede apreciar al visitar esta ciudad? En Hebrón todo está bajo control israelí. Así se puede constatar durante una estancia en H2, conviviendo entre palestinos.

Desde fuera puedes imaginar un tipo de violencia más física, como la que muestran en la televisión cuando hablan del “conflicto en oriente medio”. Pero no es una descripción completa. “No solo a la luz de los fogonazos de las balas se revela una tragedia social”. Esta frase de Eduardo Galeano puede resumir lo que verdaderamente sucede en Hebrón.

Nada más llegar a Hebrón encuentras los checkpoints –puestos de control de los militares israelíes-. En cada uno de estos checkpoints –que son muchos- es obligatorio mostrar el pasaporte cada vez que se pasa por ellos, y resulta inevitable tener que responder a las preguntas que los soldados decidan hacerte: Where are you from? O Why are you here? (¿de dónde eres? O ¿Por qué es-tás aquí?). Como extranjero, posiblemente, esta repetitiva rutina sea lo máximo que suceda; pero mientras se entrega el pasaporte, alrededor es posible ver a un joven contra la pared que está siendo registrado; o una pareja de niños con mochilas camino del colegio que han de cruzar el control todos los días para ir a estudiar; o un anciano quitándose los zapatos para no volver a pitar al cruzar el detector; o una mujer enseñando el contenido de las bolsas de la compra… Todos ellos palestinos. Esto sucede diariamente, durante, para muchos, toda una vida.

Al caminar por el centro de la ciudad una malla metálica recorre la calle a modo de tejado. Un tejado lleno de basura. Muchos de los edificios de la calle principal fueron requisados por los israelíes. Ahora, en los pisos de arriba viven los colonos y sólo en los pisos de abajo pueden mantener sus comercios los palestinos. Por eso hay basura sobre sus cabezas, basura que tiran sus vecinos de arriba.

En un lugar en el cual uno puede sentirse observado todo el tiempo ¿qué sensación de libertad se puede tener? Mucha gente se quiere ir, pero no puede; mucha gente se quiere ir, y se va; mucha gente se quiere quedar, y se queda. “Aquí nací, esta es mi tierra, donde vive y siempre ha vivido toda mi familia, siempre. ¿Por qué me tengo que ir?”. Así opina Morad, un joven activista palestino de 25 años que, como los de su generación, está en contra de los asentamientos judíos: “A mí no me importa si mi vecino es musulmán, judío, católico o protestante, a mí eso me da igual, me da igual cuál sea su religión. Yo solo quiero que no vengan aquí (los israelíes), pateen mi puerta, se metan a mi jardín y hagan una barbacoa diciendo que mi terreno ahora es suyo”.

El estado de Israel y algunos de sus habitantes ejercen una violencia que va más allá del acoso físico. Se trata de una violencia psicológica. Es la llamada “guerra psicológica” o “guerra sin fusiles” en la que se busca destruir la moral del enemigo. Los mapeos (revisión de casa por casa en zonas palestinas) es una de las tácticas utilizadas por los militares israelíes: llaman a la puerta -pueden ser las 6 de la tarde, las 9 de la noche, o las 2 de la mañana- y juntan a toda la familia en una habitación vigilada, mientras los soldados revuelven todo en busca de algo que consideren una prueba acusadora. Si encuentran ese “algo”, realizan detenciones; si no, siguen con la siguiente casa.

Otra acción habitual es la de pedir el documento de identidad (y/o los documentos del carro o llaves). Recuperarlos puede suponer una espera de minutos u horas para el civil palestino, tiempo en el que no puede marcharse. Desplazarse sin documentos supone la cárcel.

Toques de queda que pueden durar semanas, expulsión de familias enteras de sus casas tras declararla en “zona militarizada”, o cierre forzoso de comercios completan la guerra sin fusiles. La principal arteria comercial de Hebrón, Shuhada street, permanece clausurada para los palestinos desde 1994. Con ella, 304 negocios y almacenes fueron cerrados, así como la principal estación de autobuses y las casas de la gente que ahí vivía. Los palestinos pueden perderlo todo  de la noche a la mañana. Los israelís pueden quedarse con todo de la noche a la mañana.

Los cooperantes o visitantes -poco usuales- quedan profundamente marcados por lo que se vive durante un periodo de tiempo limitado ¿Qué se puede esperar de aquellos que han crecido en este ambiente? Son los niños, palestinos y judíos, quienes conviven diariamente con este conflicto generado por los adultos. Escuchan, ven y sufren cada enfrentamiento entre ambas comunidades. El futuro y la esperanza están en manos de estos niños, israelíes y palestinos, que desde temprana edad aprenden a reconocer al enemigo.

Texto y fotos: Andy Ríos J.

EL DÍA DE LOS MUERTOS.

Cada 1ro de noviembre se celebra el Día de los Muertos. En Lima, en el distrito de Villa María del Triunfo, se encuentra el cementerio  Nueva Esperanza, que para  esa fecha se convierte en una verdadera fiesta popular que alberga danzas, música, tradiciones y costumbres de regiones andinas del Perú.

Este cementerio aparece de manera ilegal al iniciar la década del 60 a causa de la explosión migratoria en  el Perú. Hoy en día cuenta con una extensión de casi 60 hectáreas.

TAYBEH BREWERY: CERVEZA PALESTINA.

Taybeh, ubicada a 35 kms al norte de Jerusalem, es la única villa católica dentro de Palestina.  En ella la familia Khoury, con Nadim a la cabeza, elabora la única cerveza  hecha en Palestina.

Desde su aparición en 1995, atravesando muchas dificultades, ha conseguido ser una cerveza de culto.

LAS LUCHAS.

Publicado en Interviú el 24 de enero de 2011.

 PATADAS A TUTIPLÉN

Por: Carlos Dávalos

Fotos: Andy Rios

La lucha mexicana de los guerreros enmascarados toma al asalto Barcelona.

“Para ser un luchador hay que estar un poco loco”, dice Ciro Medina, creador de El Grito Producciones y responsable de traer a Barcelona uno de los eventos más significativos e importantes de la cultura mexicana, la lucha libre. Aquí las llaves, las patadas voladoras y los ataques verbales entre guerreros son cosa rutinaria. Ellos son como los súper héroes de los cómics, tienen una doble vida. Arriba del escenario, con una máscara en la cabeza, no son los mismos. Por un momento, EL Mil Huesos, El Ginecólogo Asesino, El Último Chingón, o Perro Aguado, se sienten invencibles. Y es quizá ahí donde radica la locura a la que Medina hace referencia, porque fuera del cuadrilátero, sin el disfraz, nadie los reconoce. “Hay que tener una forma de ser muy particular para querer ser súper héroe, subirte, vivir muy duramente los entrenamientos,  y luego arriba del ring recibir golpes, gritos o aplausos del público”, agrega Medina. “El ponerte una máscara en sí te hace ser alguien diferente”.

Nacido en Monterrey,  México, Ciro Medina llegó a Barcelona en septiembre de 2001 a estudiar un master en Comercio Internacional y quedó fascinado por la ciudad. Aquí se enamoró y decidió establecerse y empezar una nueva vida. Dos años después, buscando fondos para una asociación de ex alumnos de la universidad donde estudiaba en México, pensó en la idea de organizar un evento para recolectar algo de dinero. Se le ocurrió entonces apelar a la nostalgia y a sus recuerdos mexicanos y escogió una fecha particular para montar su espectáculo, el 15 de septiembre, día en el que se conmemora la primera interpretación del himno nacional de México hace más de 150 años. “El Mexicano es muy nacionalista, siente mucho los colores de su bandera, lo presume, lo chilla a los cuatros vientos”, dice Medina, “y tener una empresa que represente todo eso de ser mexicano nos ha resultado muy gratificante”. Pero la afición de Ciro por la lucha libre viene de mucho tiempo atrás, cuando él todavía era un niño y jugaba con sus muñecos luchadores sobre rings de juguete y, poco después, buscando la forma de que alguien lo llevara al Arena Puebla, lugar muy popular en México donde todavía se realizan luchas semanalmente y a las que Ciro no quería faltar.

De esta manera se formó El Grito Producciones, que actualmente cuenta con un grupo de luchadores que por circunstancias diversas vinieron a Europa y se quedaron, “algunos siguiendo a una chica, otros porque querían conocer Europa y simplemente no volvieron”, agrega Medina. Esa es la base, pero para seguir creciendo y madurando El Grito también invita a luchadores estrella, a los que trae directamente de México, como El Hijo del Santo o L.A. Park, reconocido luchador mexicano que Ciro conoció en las fiestas del Pilar de Zaragoza “L.A. Park nos resultó aparte de un gran luchador un gran ser humano y ahora es un gran amigo mío”.

L.A. Park lleva un traje color negro de fondo, con las silueta de una calavera blanca encima. Su voz es gruesa, pero cuando se le oye hablar parece transmitir una cierta ternura que se contradice con la voluptuosidad de su cuerpo. Él sabe muy bien que la lucha libre mexicana se trata de uno bueno y otro malo, donde el primero es aplaudido y querido y el segundo es abucheado e insultado. “Por eso que la máscara es sagrada porque dentro de este espectáculo hay doctores, licenciados, abogados. Hay gente preparada con mucha cultura, con mucha educación”, dice L.A. Park refiriéndose a sus compatriotas. “Es gente que no puede dar su otra cara porque ellos ya tienen otra vida, fuera de lo que es la lucha libre”.

“Para cada luchador la máscara es su personaje, es su identidad, es como Spiderman, sin ella no es un superhéroe”, dice Medina con entusiasmo. “Su vida privada queda apartada, y la máscara es lo que les da la fuerza, la potencia para combatir”.

Buena acogida

La sorpresa y el recibimiento del público local a este espectáculo ha sido grata, porque en principio las luchas estaban pensadas para los mexicanos nostálgicos que echaban de menos a los enmascarados, pero resulta que el recibimiento por parte del público catalán ha sido acogedora. Es el caso de Andrea Cortés, joven estudiante Barcelonesa de 21 años que en septiembre del año pasado acudió por primera vez a una de estas peleas animada por una amiga suya mexicana, “al principio cuando me dijeron de ir estaba un poco reticente porque no conocía esto de la lucha y no me llamaba la atención, pero tienes que verlo para que te guste, no es para nada lo que uno se espera. Yo pensaba que todo sería como muy violento, donde sólo habría hombres, pero lo que más me gustó fue justamente el ambiente que es muy variado, con gente de todas las edades”, dice Andrea que desde esa primera lucha no se ha perdido ni una sola . “Además no sólo es eso, sino también hay comida, hay música y acabas conociendo a todo el mundo, además de que te ríes muchísimo. Para el ocio está muy bien, es como para pasar un domingo diferente. Es como una fiesta. ”

A pesar de que en Estados Unidos los luchadores profesionales pueden ganar miles de euros, en España los salarios no tienen punto de comparación. Para los peleadores locales es una cuestión más de placer y de pasión. “Lo primero es que lo sientas”, dice Kidman, el primer luchador catalán en unirse a esta liga mexicana a este lado del charco “porque sino, como todo en la vida, te aburrirás de hacerlo”.

“En México la lucha libre es de verdad, muy de verdad”, dice L.A. Park que asegura tener la cara muy golpeada y con algunas cicatrices. “La gente dice que es falso todo. La lucha libre mexicana no es como la americana, allá sí hay un guión, allá es una telenovela, es una historia. Aquí no”.

 No sólo lucha

Pero en el Grito Producciones no solamente hay luchadores sino que detrás hay también Djs, mariachis, diseñadores y toda clase de artistas mexicanos que se han encargado de acercar la cultura mexicana a los españoles, como si de un embajada alternativa se tratara. “México es muy caótico, demasiado grande, melancólico y gritón” dice Medina. “Echo de menos eso, pero aquí lo tengo de alguna manera. Quizá por eso formé El Grito Producciones, para no echarlo tanto de menos”.

“Creo que te da a conocer todo lo que es la cultura mexicana desde una perspectiva diferente y la verdad es que te sorprende positivamente”, dice Andrea Cortés que en cada evento trae a más amigos, “empecé yo sola y la última vez vinimos siete. Yo no conocía muchos mexicanos en Barcelona hasta que comencé a ir a la lucha libre y la verdad es que creo que son mucho más abiertos y cercanos que los catalanes que puedan haber aquí, porque son muy cercanos a la gente y te reciben súper bien”.

Carlos Dávalos

HARIBOL.

Serie realizada en el Templo Krishna de Chosica, Lima (Perú), durante el año 2005.

Haribol.

Haribol es una palabra utilizada como saludo por los devotos de Krishna, está compuesta por “Hari” (Dios) y “Bolo” (Cantar). Podría traducirse como “Cantar a Dios”, pero realmente la definición es algo más compleja.

La cultura védica se basa en el sonido como fuente de la creación. Hari es una forma de conectarse con el plano superior del amor mediante el sonido; de despertar la conciencia mediante la pronunciación de Mantras (sonidos trascendentales).

Dentro del contexto védico, Haribol significa “canta los nombres de Dios a aquel que te roba corazón”.

MACHAQ MARA 5013. El año nuevo aymara.

MACHAQ MARA 5013 – El año nuevo aymara.

Fotografía analógica.

Estas imágenes fueron tomadas en la isla de Anapia, una pequeña isla del lago Titicaca  (3830 m.s.n.m.), en la cual habitan no más de 40 familias aymaras, y en la comunidad de Yunguyo (Puno).

Con motivo del Machaq Mara aymara 5013 (año nuevo aymara) pasé una semana en la isla de Anapia y sus alrededores documentando los ritos y celebraciones por encargo de la hoy en día desaparecida revista de turismo andino “Pachamama”.

Algunas de estas imágenes forman parte del reportaje publicado en la revista (nº2, marzo 2005).

SIN TITULO II / R.D.

Fotografía analógica en blanco y negro. Película utilizada: Fuji Neopan 1600 asa. / Kodak T- Max 400 asa. forzado a 1600 asa.

Sin Título II. / R.D
Lima. 2001.

“Tal vez tengas razón para sentirte tan normal en tu mundo, y para pensar que mi cuerpo, marcado y perforado, no cabría en la foto familiar.
[Duda].
…Y el verdugo que ejecuta la sanción exquisita, ser comprensivo (…dolor).
Mi alma sin inhibiciones probó, la sanción se quedó conmigo para siempre, intensa. La piel cedió y el inmaculado cuerpo que recibí lo transforme en pos de un nuevo ser.
[Siente].
Ya no estaré desnudo nunca más, mi piel cuenta historias, de mi cuerpo brota el metal, por mis venas corre la tinta (…me destruyo).
[Placer].
…O tal vez solo me busco en un mundo en el cual crees todos están perdidos.”

A.R.J.

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